Cirque du Soleil ofrece dosieres de prensa de sus distintos espectáculos e información sobre la empresa.
Alegría es un estado de ánimo, un estado mental. Las fuentes de inspiración del espectáculo son múltiples. El poder y su transmisión a lo largo del tiempo, la evolución de las antiguas monarquías a las modernas democracias, la vejez, la juventud. Éste es el telón de fondo en el que los caracteres de Alegría desarrollan sus vidas. Es un universo habitado por el rey de los bobos, juglares, mendigos, viejos aristócratas, niños y payasos, los únicos personajes capaces de resistir los cambios de épocas y las transformaciones sociales correspondientes.
De gira en Rusia, Ucrania, Reino Unido, Polonia, España, Rumanía, Eslovaquia, Bulgaria, Bielorrusia, Francia
Tres barras aéreas situadas a más de doce metros del escenario forman un terreno de juego aéreo para estos intrépidos acróbatas que vuelan entre los brazos de poderosos trapecistas receptores suspendidos por las rodillas en un columpio aéreo. El asombroso número culmina cuando los artistas se precipitan contra la red.
Estas jóvenes y sin embargo veteranas artistas dan vida al delicado arte mongol de la contorsión. Encaramadas en una plataforma giratoria, realizan ejercicios de flexibilidad y equilibrio tan impresionantes como imaginativos. Sus armoniosos movimientos rezuman maestría y sus manipulaciones crean extraordinarias formas escultóricas.
Tribal y mágica, esta auténtica danza ritual es representada al ritmo embriagador de los tamtanes por artistas que esgrimen sus cuchillos de fuego como bastones y recorren con ellos todo su cuerpo, desde los pies hasta las palmas de las manos y la boca, en un seductor y peligroso baile.
Este virtuoso desafía la fuerza de gravedad y la lógica en una actuación poderosa y elegante al mismo tiempo. En un número que combina la elasticidad del benji con la potencia de las anillas, el artista surca el aire ejecutando difíciles acrobacias. Su pasmosa actuación alcanza niveles inusitados de destreza, agilidad y fuerza.
Un número romántico y distinguido que exige para su ejecución una enorme cantidad de fuerza y flexibilidad. Haciendo gala de un control asombroso, el artista mantiene el equilibrio sobre bastones de diversa longitud y va creando lentamente una serie de extraordinarias figuras. El bastón más alto alcanza 1,9 metros de altura.
Esta artista combina en su número la agilidad de la gimnasia rítmica, la flexibilidad del contorsionismo, la destreza del malabarismo y la elegancia del ballet. Con sus aros de plata y sus hermosas cintas de seda, danza y salta por el escenario al ritmo de la música.
Un etéreo grupo de artistas surcan el aire ejecutando animados ejercicios gimnásticos y acrobacias al unísono y en contrapunto en un largo trampolín superpuesto que surge como por arte de magia del interior del escenario y les permite alcanzar una altura y una velocidad asombrosas.
Estos increíbles volatineros salen proyectados al aire desde una barra única, doble o triple suspendida de los hombros de recios receptores. Los artistas, dotados de un impresionante sentido del equilibrio, realizan múltiples saltos mortales sincronizados y giros en el aire a un ritmo endiablado. Cada una de las barras flexibles tiene una anchura de 5 a 15,25 cm.
El dúo de jóvenes y despreocupados acróbatas efectúa giros y maniobras sobrecogedoras perfectamente sincronizadas. En el trapecio, los dos artistas se funden en uno y desafían a la gravedad para crear un número de excepcional armonía.