Cirque du Soleil ofrece dosieres de prensa de sus distintos espectáculos e información sobre la empresa.
Corteo, “cortejo” en italiano, es un desfile lleno de alegría, una procesión festiva producto de la imaginación de un payaso. El espectáculo combina la pasión de los actores con la elegancia y la fuerza de los acróbatas para que los espectadores se sumerjan en un mundo teatral y misterioso, en algún lugar entre el cielo y la tierra, que mezcla la diversión, la comedia y la espontaneidad.
El payaso representa su propio funeral, que se celebra en un ambiente carnavalesco, mientras unos ángeles de la guarda vigilan en silencio. A través de una mezcla de lo grande y lo pequeño, lo ridículo y lo trágico, de la magia de la perfección y el encanto de la imperfección, el espectáculo pone de manifiesto la fuerza y la debilidad del payaso, así como su sabiduría y su delicadeza para ilustrar esa porción de humanidad que reside dentro de todos nosotros. La música, lírica y pícara sucesivamente, lleva a Corteo a través de una celebración atemporal en la que la ilusión se burla de la realidad.
De gira en Brasil
La payasa es una actriz, una gran dama de los escenarios, que sin saber muy bien por qué, acabó formando parte de este alocado grupo. Su profesionalidad y fuerte personalidad le ayudan a sobrellevar las disparatadas invenciones de sus compañeros, a quienes tiene embelesados.
El payaso muerto es el protagonista de la historia, al que se rinde tributo en tan fantástico funeral, pero... ¿y si todo es un sueño? Un antiguo miembro del grupo que siempre le acompañaba se pone sus ropas para actuar por última vez.
Aunque es sólo un cantante de ópera amateur, el payaso gigante se cree un gran artista de fama internacional. Es con diferencia el más apegado al payaso muerto, son casi como hermanos.
Un payaso diminuto que está enamorado de la payasa, tiene siempre algún truco guardado en la manga. Pícaro y vivaracho, es a la vez un simpático compañero y un importante colaborador.
Podría decirse que el silbador fiel toma el relevo de los jefes de pista de los circos tradicionales. Recuerda a los antiguos hombres del ejército, y es que ha readaptado las artes circenses pero sin perder sus antiguas formas. Cuando empieza a silbar, su infinita pasión artística sale a flote.
Para el payaso de blanco, la apariencia es lo más importante. Como el silbador fiel, es una institución que se hace respetar... bueno, eso es lo que él querría. De todos los personajes de coloridos atuendos, sólo admira a las estrellas, mostrando un claro desdén hacia el resto. Es él quien descubre la magia del circo al payaso muerto.