François Bergeron lleva más de veinte años explorando las mil y una formas posibles de llegar y conmover a la audiencia con el sonido. François ha trabajado durante los últimos 18 años como asesor del Cirque du Soleil al que, tras un período sabático de cuatro años, ha vuelto para encargarse del diseño de sonido de ZED.
Sus creaciones para el Cirque du Soleil (New Experience, Saltimbanco, Quidam, "O", La Nouba y Varekai) han dado la vuelta al mundo y le han hecho acreedor a numerosos premios, entre ellos el de "Diseñador de sonido del año”, que la revista Entertainment Design le concedió en 1996 por las instalaciones multimedia de la tienda de bandera de Nike en Nueva York y por el espectáculo Quidam del Cirque du Soleil. En 1999, François ganó, junto con el resto del equipo creativo de "O", un premio THEA al mejor diseño de sonido en la categoría de espectáculos en directo.
Además de sus logros como diseñador de sonido, François estuvo también a los mandos de la consola en la gira norteamericana del espectáculo New Experience del Cirque du Soleil.
Desde 1990 François ha colaborado con numerosos museos y productores de distintos espectáculos, obras teatrales y musicales. Entre otras actividades, participó en la creación del parque temático DisneySea de Tokio y fue asesor del "Templo del fuego" del parque temático español Universal Studios Port Aventura, un encargo que le condujo a formar su propia empresa en Los Ángeles, Thinkwell Design & Production, con la que trabaja en diversos proyectos en Estados Unidos, Europa e incluso en Asia y Oriente Medio. En 1997, François recibió un premio de Drama-Logue (EE.UU.) por su contribución al musical Peter Pan, protagonizado por Cathy Rigby.
"El paisaje sonoro del circo puede generar emociones muy fuertes”, afirma François Bergereon. “Puede advertir de un peligro inminente, acentuar la tensión, provocar la risa... Y es imposible sustraerse a su influencia. El desafío al que yo me enfrento es crear, empleando las herramientas apropiadas, una atmósfera que transmita las intenciones del director y que realce la música y las hazañas de los artistas".
“La tecnología me da un margen de seguridad, pero al cabo de tantos años trabajando con la tecnología, me he ido decantando paulatinamente hacia el mundo creativo”, añade. “Lo que más me gusta del diseño de sonido para ZED es generar efectos sonoros que se conviertan en la respiración, la textura emocional del espectáculo. Es ese aspecto subliminal del diseño de sonido lo que lleva al público de una emoción a otra, de una vibración a otra. Sirviéndote exclusivamente del sonido puedes cambiar el tono del espectáculo y las sensaciones de la audiencia, así que supongo que se puede decir que hago de DJ de Ias emociones”.
François Bergeron nació en Saint-Hyacinthe, Quebec, en 1964.