
- Christian Fitzharris
- Estados Unidos
- Clown e improvisación cómica
- KOOZA

¿Cuándo entró en el Cirque du Soleil?
En octubre de 2006 con la creación de
KOOZA.
¿Cuál fue su primer contacto con la organización? ¿En qué contexto?
Fue a través de un taller-audición de David Shiner para la creación de
KOOZA.
¿Cómo fue la audición, cursillo o taller en el que participó?
La audición consistió en un taller de una semana bajo la dirección de David Shiner con otros 19 clowns de todo el mundo. Fue la mejor semana de actuación de mi vida.
¿Cómo transcurrió su integración en Montreal y en el espectáculo?
Trabajamos de lunes a viernes entre las 9.00 y las 17.00 h. Se hacía largo pero estábamos en un estado de creatividad y productividad permanente. Muy interesante.
Ahora que forma parte de un espectáculo del Cirque du Soleil, ¿cómo consigue expresarse en su disciplina?
En cada función puedo sentir mis ideas y mi contacto con el público. Aprendo nuevas formas de comunicar una idea divertida o un concepto estrafalario extraño en beneficio del público y de mi propia carrera de artista. Esto es invalorable. No todo el mundo tiene esta oportunidad, sobre todo si hablamos de un nivel como el del
Cirque du Soleil.
¿Qué es lo que más le gusta como miembro del Cirque du Soleil?
Valoro mucho que mi trabajo sea sinónimo de la calidad y excelencia por la que es conocida en todo el mundo la marca del
Cirque du Soleil.
¿Cómo fue la transición entre su carrera anterior y la actual en el Cirque?
Fue un poco agitada porque siempre hay ciertas cosas dolorosas cuando uno pasa a otro nivel. Se dejan amigos, la familia, pero se tiene una nueva perspectiva de las cosas y se pasa por una experiencia que te transforma totalmente y no hay vuelta atrás.
¿Cómo es la vida durante una gira?
Me esperaba que las giras iban a ser… son el momento en que más trabajo de mi vida Y la labor más satisfactoria y creativa que jamás haya hecho. Es un trabajo cansador pero también agradecido.