BERNARD PETIOT

“El atleta que entra al Cirque du Soleil debe seguir intentando superarse personalmente. Sin embargo, contrariamente al entorno competitivo del que proviene, debe hacerlo en colaboración con sus colegas. La aportación de cada cual ha de hacerse en interdependencia con los demás, ya que, en definitiva, en el Cirque du Soleil, quien debe ganar siempre es el espectáculo."

  • BERNARD PETIOT
  • Montreal
  • Vicepresidente, Casting y rendimiento

En el momento de terminar su máster, Bernard fue contratado por el conocido Club Gymnix de Montreal para dirigir el programa de gimnasia de alta competición al mismo tiempo que daba clases en la Universidad de Montreal. En 1997, en el programa nacional de certificación de los entrenadores canadienses, creó un programa de formación de entrenadores de alta competición en el Centre national multisports de Montreal. Su carrera de entrenador fue prolífica: además de participar 13 veces en campeonatos del mundo, entrenó a cuatro atletas olímpicos, lo máximo logrado por un entrenador de Quebec.

En 1998 el Cirque du Soleil lo contrató para dirigir el estudio de entrenamiento, es decir, para dirigir la formación de los artistas acróbatas y orientar a los entrenadores y al personal médico.

¿Cuál es su papel en el Cirque du Soleil como vicepresidente de Casting y rendimiento?
Tengo la responsabilidad del reparto en los campos artístico, circense y deportivo. También soy responsable y dirijo la estructura de los entrenamientos, programas de formación, terapeutas de apoyo a los artistas y especialistas que conciben e innovan las actuaciones humanas de tipo físico y acrobático. Me encargo de conseguir los recursos, infraestructuras y mecanismos necesarios para alcanzar nuestros objetivos, tanto para los espectáculos que ya están en marcha como para las nuevas producciones.

¿Qué lugar ocupan los deportes en el Cirque?
Un lugar muy importante. El 50 % de los artistas acróbatas del Cirque du Soleil provienen del mundo del deporte. Una parte de la notoriedad y singularidad del Cirque se basa en las grandes competencias atléticas y deportivas de sus artistas. Una gran parte de éstos viene de las distintas disciplinas de la gran familia de la gimnasia. Las competencias acrobáticas que se adquieren en el deporte nos permiten avanzar rápidamente en nuestras actuaciones, con mayor profundidad y asumiendo riesgos calculados que mejoran los métodos circenses tradicionales. Estamos hablando no sólo de los aspectos técnicos y físicos sino también psicológicos.

¿Qué métodos prefiere utilizar el Cirque du Soleil con los artistas?
Tenemos dos métodos distintos. Con los artistas procedentes del mundo del espectáculo, como los cantantes, músicos, payasos y actores, lo importante es respetarlos. Son profesionales que nos llegan con sus experiencias, competencias y los acogemos tal cual. Nuestra función consiste en lograr un traspaso de estos conocimientos al ámbito del Cirque du Soleil.

En cuanto a los deportistas, cuando llegan al Cirque es evidente que han decidido efectuar un cambio en sus carreras. Tenemos que respetar sus habilidades pero teniendo en cuenta que son insuficientes para responder a todas nuestras necesidades, tanto desde el punto de vista acrobático como en lo relativo al espectáculo en sí (su presencia en el escenario, por ejemplo). Por ello, les ofrecemos un proceso de aprendizaje necesario para que efectúen esta transición.

¿Cómo guía el Cirque a los artistas en su proceso de preparación para un espectáculo?
Contamos con una infraestructura completa. En primer lugar, un equipo acoge al artista y le ayuda a organizar su vida en Montreal, donde se encuentra el estudio de entrenamiento. Luego, le ofrecemos una formación en tres partes: acrobática, artística y personal-profesional. De cada uno de estos aspectos se encargan distintos especialistas y ello permite al artista progresar debidamente.

Cuando un deportista se une al Cirque en Montreal se convierte en artista-empleado. Esto significa que debe responsabilizarse de su desarrollo artístico y adaptarse a cosas a las que no estaba acostumbrado. Una parte de la creatividad debe venir del propio artista a través de su esfuerzo y de la dinámica de intentos y errores que deberá experimentar.

¿Qué dificultades plantea la mezcla de tantas nacionalidades?
La mayor es la comunicación. Llegar a comprender al artista, que él nos comprenda y que se entienda con sus colegas. La solución está en aceptar las diferencias culturales. Debemos lograr que nuestros artistas sean personas que desempeñen un papel activo dentro del Cirque, es decir, que cada cual aporte su propio color y las particularidades de su personalidad y cultura.

¿Qué consejo le daría a alguien que sueña con vivir la aventura del Cirque du Soleil?
No hay que crearse barreras ni ideas preconcebidas sino ser abierto. La mejor manera de lograrlo es informándose, consultar, por ejemplo, el sitio web de Casting, recoger información sobre la empresa, ver los DVD de nuestros espectáculos y, llegado el caso, postular. El candidato debe tratar de descubrir el artista que lleva dentro.