
- Mia Michaels
- Los Ángeles
- Coreógrafa

¿Qué enfoque artístico utilizó con los bailarines de DELIRIUM?
Cada proyecto tiene su propio espíritu, un espíritu que me incita a adoptar un enfoque específico. En DELIRIUM, el enfoque creativo lo estipulaban factores como el tiempo, la forma y las limitaciones del escenario, la música, el talento de los bailarines y las indicaciones de los directores. Todo esto marcó las pautas del proceso creativo.
¿Qué fue lo más interesante de trabajar con bailarines de procedencias tan distintas?
La individualidad que eso le otorgó al espectáculo. Fue un auténtico reto trabajar con bailarines con formaciones, estilos y culturas tan dispares, aunque, al mismo tiempo, ayudó a potenciar mi instinto natural. Me obligó a trabajar en una dirección muy distinta a la que normalmente seguiría.
¿Qué opina de la mezcla entre baile y Cirque du Soleil? ¿Son una buena combinación?
Creo que la forma que tiene Cirque de incorporar el baile a sus producciones es un valor añadido a lo que ya venían siendo espectáculos que ofrecían auténtico entretenimiento. El baile aporta otra dimensión y el hecho de que últimamente el concepto de baile se haya reinventado consigue multiplicar la experiencia visual del público.
¿Qué le parece más estimulante de su trabajo con Cirque?
El tamaño de los proyectos; en ellos hay cabida para todo. Te sientes como un niño en una tienda de golosinas... Puedes hacer realidad todos tus sueños.
¿Qué consejo daría a los bailarines que quieran unirse a Cirque?
Que abran su mente. No se trata del típico proceso creativo. Se entrelazan la visión del coreógrafo, del director y del
Cirque du Soleil en general. Que se preparen para trabajar duro, para crecer en todos los sentidos (mental y físicamente) y para enfrentarse a muchos retos. Van a conocer a gente estupenda y a formar parte de un gran producto final; durante mucho tiempo, van a ser miembros de la gran familia creativa de Cirque.