OVO
OVO es una precipitada incursión a un ecosistema colorido rebosante de vida, en el que los insectos trabajan, comen, marchan a paso lento, revolotean, juegan, pelean y buscan el amor en un derroche continuo de energía y movimiento. El hogar de los insectos es un mundo de biodiversidad y hermosura lleno de acción bulliciosa y momentos de tranquila emoción.
Cuando un huevo misterioso aparece entre ellos, los insectos quedan anonadados y sienten una curiosidad intensa por este objeto icónico que representa el enigma y los ciclos de sus vidas.
Es amor a primera vista cuando un insecto desgarbado y extravagante llega a esta animada comunidad y una fabulosa mariquita llama su atención – el sentimiento es mutuo.
OVO rebosa de contrastes. El mundo oculto y secreto a nuestros pies se revela como sensible y tempestuoso, ruidoso y tranquilo, pacífico y caótico. Y mientras el sol sale y da inicio a un nuevo día, el vibrante ciclo de la vida de los insectos comienza otra vez.
To create the musical score for OVO, Berna Ceppas combined the sounds of bossa nova and samba with funk and electro music. And, as you might expect from a Brazilian – there is a lot of percussion in the score.
Berna Ceppas sampled actual insect sounds to combine with the music directly from the keyboard. He also assigned instruments and individual themes to specific characters.
The 8-piece band includes a bandleader/bass and double bass player, a keyboard player, drummer, percussionist, guitarist, accordionist, violinist and a wind instruments player, plus one singer.
In almost all of Cirque du Soleil shows, the music is performed live. And, unlike musicals, the music needs to adapt to what is going on stage and not the other way around. To do so, the band leader, the musicians, the singers and the sound staff are in constant communication via headsets and microphones.