Tormenta

Prospera toca un dramático solo de violoncelo para conjurar una tormenta feroz. Brotan truenos y relámpagos y dos artistas (el dios y la diosa del viento) realizan un intenso ballet en el aire suspendidos de correas; se juntan y se separan, entrelazan sus cuerpos y se deslizan por el espacio con movimientos vigorosos y frenéticos.