Luz y tono

Scott, de formación inicial como arquitecto, considera el espacio más como una instalación artística que un escenario, y utilizó la luz para activarlo y llevar a la audiencia a otros lugares y suscitar distintas respuestas emocionales.

El cuenco de agua es una pieza de equipo acrobático que al mismo tiempo funciona como un elemento dramático en el set. Simula una gema transparente y gigante en medio de un círculo de formas estilizadas y orgánicas que evocan un vórtice atrapado en el tiempo. A medida que interactúa con las luces, esta "joya" cambia su apariencia y su aura, de la misma manera que una piedra preciosa.